29-2-2012
El elogiado drama Nuremberg, de Santiago Sanguinetti, regresa hoy a escena en una única función con entrada libre
Bajo la dirección experimental de María Dodera, el autor y actor Santiago Sanguinetti , considerado una de las mayores promesas del teatro uruguayo, volverá a encarnar esta noche a un skinhead que grita sus emociones furiosas al mundo, con el fin de ser escuchado por alguien.
El público podrá escuchar los descargos de este personaje, hijo de un padre autoritario y una madre represiva, mientras aguarda por una camioneta negra que pasará a buscarlo para realizar un atentado contra el embajador de un país al que nunca se nombra.
Mientras entrena frenéticamente para realizarlo queda expuesta su ambigüedad. Por momentos, el duro y decidido fanático vestido a semejanza de grupos violentos de extrema derecha, es también un niño asustado que quiere «portarse bien». Lejos de ser un ignorante es también un joven capaz de escuchar al compositor alemán Richard Wagner o la banda Rammstein (dos íconos artísticos vinculables de cierta forma al nazismo), así como de recitar los discursos del Führer en su alemán original mientras se ejercita. También conoce la obra de Nietzsche y ha elaborado una extensa fundamentación sobre la necesidad de la erradicación de homosexuales, judíos, negros y otros «pervertidos».
La obra que pone en escena la vigencia de ciertos sectores neonazis, mereció una nominación a los premios Florencio en 2011. A su vez fue premiada en la convocatoria «Solos en el escenario» en 2009 por el Centro Cultural España.
Varios y diversos fueron los materiales consultados para su escritura: desde el cuento «Deutsches Requiem», del libro El Aleph de Jorge Luis Borges, hasta artículos de Aldous Huxley, Más allá del bien y del mal de Nietzsche, Mi lucha de Hitler, Diario de un skin de Antonio Salas o películas como American history X. Todas referencias, que pretenden dejar claro que el protagonista es mucho más que un loco suelto o fenómeno aislado.
Dramaturgo, actor, director, Sanguinetti se presenta como un teatrista promisorio. En 2008 con apenas 23 años, sorprendió como coautor de Obscena (dirigida por Gabriel Calderón), luego su texto Ararat fue llevado a escena con buena crítica por el elenco de la Comedia Nacional, bajo la dirección de Alberto Coco Rivero. También se lució como actor en Las Julietas de Marianella Morena y como autor en el Último piso del Hotel California, primera colaboración con María Dodera. A mediados de 2011, también se lo vio dirigir exitosamente Pogled, de Ivan Solarich.
Ahora el ”skinhead” devuelve odio en el CCE
29/Feb/2012
El Observador